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lunes, 12 de julio de 2010

Vejigas tímidas

Existe un problema que sufren mayoritariamente hombres, y algunas mujeres, que les impide poder orinar si saben que hay alguien cerca o escuchando. Se conoce como el síndrome de la vejiga tímida o paruresis.

En realidad parece lógico que afecte a más hombres que mujeres, puesto que ellas normalmente encuentran algo más de intimidad en los aseos que los hombres, que muchas veces no tenemos más remedio que orinar en los urinarios verticales, pero por lo visto este factor no es determinante.

Se dice que el problema es un tema muy relacionado con la ansiedad, y que la única forma de controlarlo es precisamente controlando lo que nos crea esa ansiedad, para así ir acostumbrándose poco a poco a orinar sin tener miedo por nada y por nadie.

Pues bien, os tengo que confesar que durante unos años sufrí de este síndrome sin saber ni siquiera que existía, y os puedo asegurar que no hay nada más frustrante que estar a punto de explotar y con un montón de ganas de orinar, y cuando llegas a los aseos del cine y ves que todos los cubículos están ocupados y tienes que ir a un urinario a mear de pie, empezar con el asunto y no sacar ni gota. Y cuando crees que llevas 5 minutos intentándolo y no hay manera, al final desistes, a pesar de tener muchísimas ganas de mear, y vuelves a probar después de 5 minutos a ver si algún cubículo ha quedado libre.

Si habéis llegado con vuestra lectura hasta aquí, este es el momento en que os preguntáis: ¿pero este blog era de nudismo o de enfermedades psicológicas? Sí, sigue siendo de nudismo, y os voy a explicar el porqué.

Como os decía antes, yo sufrí de este síndrome durante unos años, y sin saber que existía, pero os tengo que confesar que desde que practico el nudismo el síndrome ha desaparecido.

¿Cómo explicarlo? Pues no sabría deciros. Quizá el nudismo me liberó de algo de mi ansiedad, quizá el nudismo me ayudó a aceptar más mi cuerpo tal y como es... el caso es que me libré de él, y por lo visto no ha vuelto a aparecer.

Hace unos meses fue cuando me enteré de que este síndrome existía y que yo lo había sufrido, pero que lo había superado gracias al nudismo. Entonces me pregunté: ¿qué tratamiento deben recetar los psicólogos para superar el síndrome? ¿Pastillas? ¿dieta y ejercicio?

Seguro que si recetaran algo de nudismo la gente se libraría del síndrome sin tomar una sola pastilla.
¿Os imagináis el tema?:
- Doctor, tengo ansiedad.
- Le recomiendo que practique el nudismo. Empiece poco a poco, y si se siente mejor, pues nunca lo abandone.

¿Podría ser el nudismo un tratamiento para algunas enfermedades psicológicas? Yo estoy convencido de que sí. Ahora les toca a los psicólogos realizar estudios y demostrar si es cierto o no.
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3 comentarios:

wangsheng dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo.

Muntxeta dijo...

Descuida, no habrá estudios. No hay negocio con el nudismo. ¿te imaginas que todos encontráramos por nuestra cuenta la cura a nuestros males? hundiríamos a las farmacéuticas.

Anónimo dijo...

HOLA NOSOTROS SOMOS DE LA ASOCIACION DE NUDISMO NATURISTA EN BOGOTA COLOMBIA ,HACEMOS SALIDAS A LAS MONTAÑAS Y CERCA A LA CIUDAD EN CLIMA CALIDO ... NUESTRO DIRECTOR HA INVESTIGADO LOS EFECTOS DEL NUDISMO DESDE HACE 17 AÑOS y nos ha explicado los beneficios desde varios puntos de vista del nudismo ...CREO QUE TENEMOS ALGO QUE APORTARLES Y USTEDES POR SER DE UNA CULTURA MÀS ABIERTA ENSEÑARNOS A SER MÀS DESINHIBIDOS...NUESTRO CORREO ES NUDEBOGOTA@YAHOO.ES