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domingo, 11 de diciembre de 2011

Conocidos

Es curioso pensar que somos mucha gente en las ciudades y pueblos que vivimos, y no importa la cantidad de desconocidos que te cruces, al final siempre te acabas cruzando con alguien a quien conoces.

De hecho, en la playa pasa un poco lo mismo. Las playas son muy grandes, cabe muchísima gente, e imagino que por eso es muy complicado coincidir con alguien que conozcas, porque tiene que coincidir que los dos vais al mismo sitio a la misma vez, a no ser que por ejemplo siempre vayas a un sitio o una zona que frecuenta alguien que conoces, por lo que al final es casi seguro que acabarás coincidiendo con él.

Si pienso en mis treinta y tantos años yendo a la playa textil, creo que sólo he coincidido con gente que conozco 2 ó 3 veces en total. ¡Es muy poco! Pero mi experiencia es esta.

Si trasladamos estos datos a una playa nudista, apenas hace unos 7-8 años que frecuento playas nudistas, por tanto, como podéis deducir, nunca me he encontrado con ningún conocido.
Además, seguro que las probabilidades son muy escasas, porque tiene que coincidir que sea una persona que conozcas, que le guste ir a la playa, que le guste además ir a la playa nudista, y que esté en el mismo sitio y a la misma hora que tú. Si no conoces a muchos nudistas, como es mi caso, las posibilidades seguro que son remotas.

Pero, ¿y si ocurriera? Yo estoy convencido que tarde o temprano el día llegará. Pero, ¿qué pasará? ¿sabré actuar con naturalidad? ¿haré como que no le conozco y pasaré de largo o giraré la vista?
Seguramente no debe ser lo mismo encontrarse con un amigo hombre que con una mujer. Con un amigo hombre, pues ya ves, tampoco pasa nada por verle y que te vea desnudo, seguro que podríamos mantener una conversación de lo más normal. De hecho, si jugáramos un partido de fútbol juntos seguro que nos veríamos en pelotas en los vestuarios duchándonos.
En cambio, con una mujer, seguro que la cosa debe cambiar. Es una persona a la que en teoría no verías desnuda nunca en tu vida, seguro que además durante la conversación se te va la mirada sin querer a alguna zona... y quizá ese gesto pueda ofenderla. En fin, que seguro que es mucho más complicado.

De hecho, como os decía, nunca me he encontrado en esa situación, pero sí he leído historias en algunos foros (quién sabe si son verdad o no, vamos a dar el beneficio de la duda) donde alguien se encuentra con un grupo de amigas y ninguno de los dos se sabía nudista, intenta actuar con naturalidad, pero la situación es bastante tensa y algo forzada. O incluso encontrarse a su jefe/jefa.

Creo que seguramente lo que hace más incómoda la situación es el hecho de no hablar del tema con naturalidad, porque si tu jefe se manifiesta abiertamente nudista, y tú también, lo lógico es que si os encontráis en una playa nudista no os extrañéis para nada de la situación. Imagino que el factor sorpresa es el que pone más tensión a la situación.

¿Y vosotros? ¿Cuál es vuestra experiencia? ¿Os ha pasado alguna vez?
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10 comentarios:

wangsheng dijo...

No me ha pasado, pero estoy seguro de que entre nudistas todo pasará con naturalidad.

Fernando dijo...

Pues, la verdad, nunca me ocurrió, pero he estado pensando un rato en los ejemplos que ponías, y la verdad es que es puede dar lugar a alguna situación cuando menos "extraña".

Estoy de acuerdo con wangsheng en que entre nudistas las cosas suelen pasar con más naturalidad.

"Normalmente", si te encontrases con un compañero de trabajo o con algún vecino (independientemente del sexo de la otra persona), creo que el factor sorpresa de "¡anda, no sabía que tú también eras nudista!" y el compartir ese descubrimiento de la afición del otro eliminaría totalmente cualquier incomodidad.

Sin embargo, ponía unas comillas en la palabra "Normalmente", porque se me ocurren dos casos en los que quizá no sea tan idílico como nos parece:

a) Te encuentras con tu jefe/jefa, o, a la inversa, te encuentras con una persona que trabaja para ti.
Debo reconocer que, en mi caso personal, se me ocurren algunos jefes (y jefas) que he tenido con los que no cambiaría nada la situación, pero también se me ocurren algunos con los que creo que la situación sería incómoda.
Y lo mismo ocurre con la gente que depende laboralmente de mí. Puedo imaginarme a algunas personas que reaccionarían de manera natural, pero también puedo visualizar a algunas sintiéndose un poco incómodas por encontrarse desnudas ante mí (o por verme desnudo a mí)

b) Te encuentras con una persona que, además conocida, te provoca una enorme atracción sexual.
Imagínate el caso, toparte en la playa nudista con esa vecina/compañera de trabajo escultural, de curvas escandalosas y tremendo sex-appeal, que contemplas con arrebato al igual que el resto de tus vecinos/compañeros. ¿Serías capaz de mantener la calma? No, no me refiero a tener una erección (que podría ser, también), simplemente lo digo por -como bien decías- encontrarte cómodo y natural sin que se te vayan los ojos a aquel cuerpazo.
Me podrías decir "ya, pero eso mismo podría ocurrir en una playa textil, si la encuentro en bikini", y tendrías razón: el nivel de azoramiento y tartamudez sería bastante similar, aunque creo sinceramente que con la desnudez aumentaría.
Obviamente el comentario está hecho desde una perspectiva másculina-heterosexual, pero aplicaría igualmente en otro contexto de sexo o preferencias sexuales. El caso es que si te topas con esa "persona maciza" quizá no sea tan fácil como con el resto de la humanidad.

En fin, lo mismo lo que digo no tiene mucho sentido, pero es la reflexión que me ha provocado tu post.

Ern dijo...

Si tú estás cómodo estando desnudo y ves a la gente como lo que es..., gente. No hay ningún problema.
Si tienes problemas para relacionarte con tu jefe o empleados, los tendrás también en la playa. Aunque creo que descubrir que tenéis una afición en común puede ayudar a destensar la relación.

Anónimo dijo...

A mi si me ha pasado y no sucede nada extraño si eres realmente naturista, excepto que te alegras de encontrarte y tener algo mas en comun.
Me he encontrado con compañeros de trabajo, que no he reconocido fuera del ambiente laboral y se han dado a conocer como en si te encuentras en la Puerta del Sol. Me he encontrado con amigos de deporte sin saber que vamos a los mismos sitios. E incluso con vecinos del barrio, que hasta ese momento ni te saludabas por la calle, solo te conocías de vista y se entabla amistad.
Felix.

Anónimo dijo...

Felicidades por tu blog,me ha servido realmente de guía, nada mas una observación tus baners están relacionados con pornografía o que te ganastes algún premio, digamos que es un punto en contra a tu blog, un saludo desde México, felices fiestas.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en que hay muchos factores que deben darse. Por otra parte, a veces donde y cuando menos te esperas te cruzas con esas personas. ¿No os ha pasado, por ejemplo, en viajes al extranjero?
Coincidir con un conocido en la playa nudista, si ambos están desnudos, puede propiciar establecer un nuevo factor común que une y una buena oportunidad para saber con quien compartir esa afición.
La situación debe reflejarse inmediatamente en la cara. Si es mujer sería un poco más incómodo, pero si ambos actúan con naturalidad y seguridad irá bien. En mi opinión, una situación peor es cuando estás desnudo y quien encuentras lleva bañador, como pasa en playas libres o nudistas donde los textiles siguen con el bañador puesto, no es nudista o te mira "raro".

Anónimo dijo...

Un encuentro en los sitios mas inverosímiles es posible debido a que siempre puede darse esa "puta" casualidad. Yo he tenido encuentros increibles tanto en sitios nudistas como no nudistas. Ej: Estaba en la National Gallery de Londres y me doy vuelta y a cuatro pasos veo una persona a quien traté mucho porque somos los dos profesionales. Habiamos coincidido en un metro2 a miles de kilómetros de distancia el mismo dia a la misma hora!. Otra vez, estaba con dos amigos tirados desnudos al sol en la Playa Genoveses (Almeria)y de repente veo venir caminando a una pareja de conocidos, desnudos. La sorpresa hizo que los mirara y ellos al verme se pararon a saludarme. En un instante estaba todo desnudo delante de ambos a quienes habia tratado bastante también por motivos profesionales.Pero no sentí ningún pudor y fue como instantáneo que se impuso naturalmente la desnudez como algo normal sin que causara ningun pudor y ningun problema que me vieran parado desnudo delante y a ellos tampoco. Me contaron que habian practicado el nudismo desde hacia dos años y les parece maravilloso estar en contacto con la naturaleza y con los demas de esa manera, sin barreras. A tal punto que dos dias después los volvi a encontrar y nos sentamos juntos todo el dia, conversando muy animadamente todos desnudos. A los dos meses la volvi a encontrar a ella en mi ciudad y fue lo mas normal del mundo.

Jesús dijo...

Buen blog. Saludos desde Conil ( Cadiz) donde el nudismo se siente. ve mi blog

guann dijo...

Mi experiencia me dejo cortado en su momento,aunque ahora me resulta graciosa.Era mi primer día en una playa nudista,coloque mi toalla separada de la gente que habia,por miedo a una posible erección,lo típico del novato,cuando me quite el bañador y paso un rato me encontre tranquilo y a gusto y me decidi a bañarme,me levante y fui al agua,me resultaba curiosa la sensacion que te da andar por un espacio abierto y sin ropa,me encontraba genial y sin pudor,hasta que al salir del agua me tope de frente con la empleada de una tienda del barrio que me saludo con toda naturalidad,teniendo en cuenta que yo estaba desnudo y ella con la parte de abajo puesta,se me hizo eterno el camino hasta mi toalla jjajjajjaj.Hoy en dia despues de casi 23 años de nudismo,no me importa ver a quien sea,el que va a un sitio nudista ya sabe lo que va a encontrar:gente desnuda.Es algo especial el bañarte desnudo en el mar y pasear por la playa,animo a todos a probarlo.

Anónimo dijo...

Bueno nosotros un día nos encontramos a la profesora de nuestra hija en la playa , la verdad fue un corte de entrada pero después hablamos mucho y pasamos un día genial.